Por qué me tienes tanto tiempo así? El cañón metido entre mis ojos, ya casi puedo oler la sangre que saldrá de esa área que me escueze. Imagino que debes sentirte mejor por estarme mirando cómo te ruego con los ojos que me mates ya. Y no soy cobarde, te lo garantizo; es sólo que contigo no puedo más, eres imposible de vencer por lo que representas para mí, por todo lo que eres.
Qué no ves que me lastimas? Te das cuenta cuánto me dueles? Si pudiera sangrar todo lo que llevo dentro para demostrarte mi dolor, sin dudarlo un momento lo haría. Y ahora mismo no sé cómo sentirme, si estuviera temblando de mis manos, sabría que el terror ya está dentro de mí. Volvería a sentirme vivo.
Hay un vacío en mi estómago que nunca se ha podido llenar. No sé que pasa y no pienso. Miro en el espejo y solamente veo un gran agujero en la cara que debería estar ahí. Es como si estuviera relleno de cenizas todo yo. Y ahora sabré que cuando por fin decidas disparar, todo lo que volará serán cenizas por doquier. La sangre que tenía se secó cuando te fuiste, la hacías hervir tú, tú tendrás que esparcirla alrededor también.
Y en el universo vacío que ahora son mis ojos, vivrás por siempre hasta que me consuma en mi propia desdicha, poblándolos con tu desdén y orgullo. Y podría ser que alguna vez haya algo que florezca allí, aunque lo dudo. Jala de ese gatillo de una vez, que quiero verme volando por todo el lugar.
Uno nunca sabe...
Datos personales
viernes, 18 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario