viernes, 6 de noviembre de 2009

Es fría la mañana.

Porque me doy cuenta lo vacío que está el mundo sin lo musical de tus palabras. Porque tengo un dèja-vu cuando miro el cielo azul que trata de ocultarse detrás de las nubes, pienso que será un día excelente. Hoy no fui a trabajar, sin embargo, no me siento culpable en lo absoluto por no estar atendiendo llamadas de personas con urgencia de conectarse a la red para ver sus correos ofreciendo trabajos o pornografía primermundista. Por hoy solamente es cosa de ir a registrarse en las filas inmensas del servicio de salud pública que no provocará más que una infección más fuerte que la que ya podría haber adquirido.

He pasado un largo tiempo sentado, meditando y desechando ideas. El frío que hace no me deja pensar, me muerde los pies y los dedos de la mano. Tengo que tocar batería en un rato y con los dedos tan entumecidos, seguro que no lo lograré. Debo levantar el desorden que hay en casa, pero acostado todo el día, seguro que será otra cosa que tampoco lograré. Y es viernes, con eso sé que te irás a bailar hoy por la noche, mientras yo toco en un lugar diametralmente opuesto al que tú acudirás. A veces no sé si agradecerlo o llorar por eso.

No tengo idea de qué me pasa cuando trato de escribir algo totalmente sensual, pienso en música, pienso en velas y noches, pero nunca pienso pienso en ti. Traté de escribir una canción pero fracasó toda posibilidad cuando rimaba todo en -ar, -er, -ir; la Universidad no me ha servido de nada en absoluto. Y hacer música solamente es en donde aún no he fallado, o al menos no tan miserablemente, solo espero no estar escribiendo todo al revés.

Los países que están a la distancia ya comenzaron a borrarse, el idioma ya no es un impedimento, pero el dinero sí que lo es. Añoro los días en que ni siquiera pensaba en él. Pero ahora la maana es fría y mis pensamientos lo son del mismo modo. Estoy tiritando de frío frente a la computadora, ventanas cerradas, ojos abiertos, lente caídos, música a mediano volumen, media torta al lado del monitor y los papeles de siempre regados por doquier. Solamente el espejo me mira y me dice que debería hacer algo por mi persona justo ahora. Es fría la mañana y solamente siento desesperación por algo que no sé que es... El dinero y el trabajo ya vendrán solos, por ahora solamente quiero huir de todo sin dormir.

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